Sin agua ni cierres
Nada de lonas, cubos ni lodo. La máquina aspira el polvo en el momento y la zona queda acotada con nuestra señalización. Los huéspedes pasan por al lado y no lo notan.

Diamante y aspiración a pie de máquina. Sin cubos, sin lodo, sin olor y sin cerrar plantas. Visita de diagnóstico y medición sin coste, y precio cerrado por metro cuadrado antes de empezar.
Abrasivos de diamante, cristalizado final y zona acotada. El polvo no sale de la máquina.
Badalona, Barcelona y toda Cataluña. De noche o de día, en las horas que marque el hotel.

Un suelo pulido devuelve la luz del techo. Es lo primero que pisa un huésped al entrar y lo último que recuerda al salir.Dyserco Stone Care
Cuando el brillo se va, fregar más no lo devuelve: el desgaste está en la piedra, no encima de ella. Miles de pasos, arena en las suelas y carros de servicio dejan microrrayas que dispersan la luz. Por eso el suelo se ve mate aunque esté limpio.
Siete puntos de diferencia: por eso el diamante corta la piedra en vez de frotarla.

La misma piedra, la misma luz. Lo único que cambia es que el poro vuelve a estar cerrado.
Un suelo de mármol bien pulido refleja las lámparas del techo como si fuera agua quieta. Cuando el poro se abre por el desgaste, esa misma luz se dispersa y el suelo parece sucio aunque se acabe de fregar.
El pulido en seco recupera la superficie original grano a grano: primero elimina la capa dañada, después cierra el poro y por último cristaliza. No aporta nada encima. Por eso no amarillea ni resbala.
No pulimos "hasta que brilla". Pulimos hasta que el brillómetro dice que brilla. Cada paso tiene un grano, una pasada y una lectura, y el suelo se entrega con su ficha.
El mármol es carbonato cálcico: tres en la escala de Mohs. Un abrasivo corriente lo araña; el diamante, diez en la misma escala, lo corta. Esa diferencia es la que separa un suelo que parece limpio de un suelo que refleja la lámpara del techo con los bordes nítidos.
Trabajamos con discos de diamante en resina, en seco, montados en una monodisco de baja vibración con campana de aspiración. El primer grano planariza: borra las microrrayas y los desniveles entre baldosas que la luz rasante delata. Los siguientes cierran el poro de forma progresiva, cada uno afinando la textura que dejó el anterior, hasta que la superficie deja de dispersar la luz y empieza a devolverla. Cristalizamos al final para fijar ese cierre y proteger la piedra del tráfico diario.
Entre grano y grano se limpia y se mira con luz rasante, que es la única que no perdona. Y al terminar se mide: un brillómetro a 60 grados da la lectura en unidades de brillo, la misma que usan los fabricantes de piedra para clasificar un acabado pulido. Esa cifra queda en la ficha de entrega, zona por zona, y es la que volvemos a medir a los 60 días y a los 6 meses.
Nada de lonas, cubos ni lodo. La máquina aspira el polvo en el momento y la zona queda acotada con nuestra señalización. Los huéspedes pasan por al lado y no lo notan.
De noche o de día, por franjas, zona a zona. Ninguna habitación fuera de venta y ninguna planta bloqueada: cada zona se entrega en la misma jornada.
Medimos sobre plano zona a zona. El mismo precio por metro en pasillos, recepción o salones, y un importe cerrado que las partidas suman exactamente. Sin líneas de ajuste.
A los 60 días y a los 6 meses volvemos a revisar el suelo con vosotros. Garantía de ejecución y un ciclo de mantenimiento recomendado por escrito.
Casi nadie que pule suelos sabe de hoteles. Nosotros llevamos desde 1980 dentro de ellos.
Dyserco Stone Care · Equipamientos Jesa SL · BadalonaEl mismo método en un pasillo de treinta metros y en un salón de eventos de quinientos. Cambia el número de pasadas, no el proceso.
Visitamos el hotel, miramos la piedra con luz rasante y medimos cada zona sobre plano. Con eso sale una oferta con el plano coloreado por zonas y un importe por cada una.
Sin coste y sin compromiso.Discos de diamante de grano ascendente eliminan la capa rayada y desgastada. Es el paso que devuelve la planitud y el que ningún abrillantador puede sustituir.
El diamante corta la piedra: no la disimula.Cierre del poro con abrasivos finos y cristalizado final para un brillo espejo uniforme en toda la superficie. Aspiración a pie de máquina en todo el proceso.
Ni agua, ni olor, ni residuo.Revisión con Dirección o Servicios Técnicos, mobiliario en su sitio y señalización retirada. A los 60 días y a los 6 meses volvemos a ver cómo envejece el suelo.
Garantía de ejecución y ciclo recomendado cada 6 meses.El sistema en seco no depende de la hora: no hay que esperar a que seque nada ni ventilar. Lo que manda es el paso de huéspedes por la zona.
Cuando el hotel está abierto, el pasillo, la recepción o el salón se pulen de noche o a primera hora, y se entregan antes de que la zona vuelva a tener tráfico. Ningún huésped se cruza con la máquina.
Hotel cerrado por temporada, planta en reforma, salón sin eventos esa semana o un centro comercial fuera de horario: entonces se trabaja de día, con más equipo y menos noches.
Las máquinas grandes van por el suelo. Los remates, los peldaños y la barra del bar se pulen a mano con el mismo sistema.







Personal propio, uniformado e identificado, formado en prevención de riesgos laborales y en la maquinaria que utiliza. La zona de trabajo queda señalizada según normativa y siempre con un paso libre para el huésped.
Trabajamos con seguro de responsabilidad civil y entregamos la documentación que el hotel necesite para su registro de proveedores. Al terminar, el mobiliario vuelve a su sitio y no queda rastro de que hemos estado.

Sí. El desbaste y el pulido se hacen con abrasivos de diamante en seco y una campana de aspiración a pie de máquina que recoge el polvo en el momento. No hay cubos, ni lodo, ni lonas, ni fregonas. La zona se señaliza, nada más.
Las dos cosas. Con el hotel en operativa, lo habitual es trabajar de noche o a primera hora para que ningún huésped se cruce con la máquina. Si el hotel está cerrado por temporada, en reforma o la zona no tiene paso, se trabaja de día. El horario lo decide el hotel en la visita.
No. Se trabaja por zonas y en las franjas que marca el hotel. Un pasillo se pule y se entrega en la misma jornada, sin plantas bloqueadas ni habitaciones fuera de venta.
Mármol, travertino, terrazo, caliza y, con otro proceso, granito. El diagnóstico previo dice qué grado de recuperación admite cada suelo y si conviene un pulido completo o solo un abrillantado.
Depende del tráfico. Un pasillo con cientos de pasos al día no envejece igual que un salón de eventos. Por eso garantizamos la ejecución, no un brillo eterno, e incluimos dos visitas de seguimiento a los 60 días y a los 6 meses.
El ciclo recomendado de mantenimiento es de seis meses. Entre medias, un abrillantado intermedio cuesta una fracción del pulido.
Por metro cuadrado medido sobre plano, con el mismo precio por metro en todas las zonas y un importe cerrado antes de empezar. El diagnóstico, el movimiento de mobiliario y la protección de zócalos no se facturan: son trabajo real que aparece a cero en la oferta. IVA aparte.
Equipo propio de Dyserco, uniformado e identificado, formado en prevención de riesgos y en la maquinaria que utiliza. Zona de trabajo señalizada según normativa, aspiración del polvo en origen y seguro de responsabilidad civil.
Badalona, Barcelona y toda Cataluña. Para el resto de España se valora proyecto a proyecto. Si tenéis varios hoteles, lo normal es empezar por uno y planificar el resto con el mismo equipo.
Vamos al hotel, miramos el suelo con luz rasante, medimos las zonas y te dejamos una oferta cerrada con el plano coloreado. Sin coste y sin compromiso.
¿El hotel también necesita pintura nocturna o restaurar carpintería y mobiliario? Cuéntalo en el mismo mensaje: es el mismo equipo y el mismo interlocutor.